
El escote cuadrado ha vuelto con fuerza al universo nupcial. Su equilibrio entre romanticismo clásico y estructura contemporánea lo convierte en una opción ideal para novias que buscan una silueta refinada, limpia y con carácter. En La Bohème 1994, reinterpretamos este corte desde una mirada artesanal, realzando su sobriedad con detalles que marcan la diferencia.
Un escote con historia

Aunque su auge se asocia al Renacimiento, el escote cuadrado ha sido símbolo de elegancia durante siglos. Su forma enmarca el rostro, estiliza el cuello y realza el busto sin caer en exageraciones. Hoy, reaparece en vestidos minimalistas o de inspiración vintage, adaptado a siluetas modernas y estructuras suaves.
Cómo trabajamos este corte en el atelier
Para lograr que un escote cuadrado luzca impecable, cuidamos cada milímetro en su confección. Requiere precisión en los patrones y materiales con la firmeza justa. En nuestro taller elegimos tejidos como el mikado, el crepé estructurado o la seda pesada para que la forma se mantenga, y reforzamos la estructura desde el interior sin perder fluidez ni ligereza.

Complementos que acompañan

Este tipo de escote permite destacar la clavícula y el cuello, por lo que recomendamos mantener la parte superior despejada o elegir collares finos y discretos. Funciona especialmente bien con peinados recogidos o semi recogidos que acompañen la geometría del corte sin competir con él.
Conclusión
El escote cuadrado es una elección de equilibrio: entre lo clásico y lo moderno, entre estructura y suavidad. En La Bohème 1994 lo trabajamos con dedicación, entendiendo que, a veces, la elegancia está en los ángulos precisos y las líneas bien pensadas.